CALEIDOSCOPIO

El morbo de una niñez truncada

24 de octubre de 2010

El asesinato de Arturo Beltrán Leyva el año pasado en Cuernavaca desató una guerra entre narcotraficantes principalmente en el estado de   Morelos. Fotografías de gente embolsada en las carreteras, colgados en puentes y personas amagadas circulaba en los periódicos, así como imágenes en los noticieros locales. Los muertos y narco mensajes seguían apareciendo, sólo se sabía que los autores eran sicarios del Cártel del Pacífico Sur, meses después, se reveló que uno de ellos era un niño de 12 años, “El Ponchis”. En este contexto, los medios de comunicación se encuentran en una disyuntiva ¿cómo difundir la información  veraz cuando se trata de un niño y se debe cuidar su integridad e identidad, pero es él quien ordena las ejecuciones de aquellos que son un obstáculo en su camino? 

     “El Ponchis” como es conocido entre los integrantes del Cártel del Pacífico Sur es un niño de 12 años. De acuerdo con las declaraciones de un grupo de jóvenes entre 18 y 23 años, capturados por el ejército el 24 de octubre, él se encargaba de ordenar las ejecuciones. Se les decomisaron celulares en los que había videos donde “El Ponchis” torturaba a las víctimas y las asesinaba. Los detenidos confesaron ser los autores de los colgados en puentes de la ciudad de Cuernavaca y de los cuerpos tirados en carreteras o lotes baldíos. Declararon que varias veces aniquilaban a personas que no tenían nada que ver con el crimen organizado para cobrar la cantidad de tres mil dólares por cada uno, haciéndolos pasar por integrantes del cártel liderado por la Barbie. Desde finales de octubre se busca al “niño sicario” como lo han nombrado los medios informativos, el cual, al ser menor de edad fue dejado en libertad por integrantes del Ejército.

                La información en televisión abierta, al igual que con la captura de la Barbie, es limitada. Los primeros días se alimentó el morbo con notas breves que resaltaban la edad del pequeño sicario. Noticiarios extranjeros y de TV por cable, hablan de una “violencia en México como consecuencia de la guerra sin control entre narcotraficantes”. Las cabezas de periódicos impresos y electrónicos, utilizan el término “niño sicario” como ancla para captar la atención del lector, acompañadas por fotografías del Ponchis torturando a una víctima y en otras portando con un arma de alto calibre.

La información en internet es diversa y contradictoria, en unas notas se hablan de videos en los que sólo se muestran imágenes del Ponchis cortando el cuello de un hombre, otra con un rifle, golpeando a un cuerpo colgado con un palo y al lado de un cadáver. En otras hablan de un video en Youtube en el que se muestra la tortura a las víctimas el día de la captura de lo que llaman, es la célula criminal de Morelos y Guerrero sur.

Apoyo la difusión de información que le permita a la sociedad crearse una opinión, pero sobre todo que la mantenga al tanto de lo que pasa en su país. Ya he hablado de un Código de Ética que debería regirnos como periodistas, en él se establece el respeto por la muerte y el manejo de la imagen de un menor de edad. En este caso resulta difícil juzgar en su totalidad a los medios de comunicación, pues a pesar de ser un niño del que se habla y se difunden imágenes, es un individuo que ha matado a cientos de personas y ha sembrado el miedo en Morelos y parte de Guerrero.

                La nota debe darse de una forma más fría, seca, cual es. No se debe alimentar el morbo con adjetivos, gestos, ademanes o frases expresivas por parte de los comunicadores. Sé que es fuerte que un niño de 12 años torture y corte los genitales de sus víctimas, pero la información puede darse sin generar amarillismo, mucho menos mostrar imágenes tan explicitas. En este caso, desafortunadamente es la situación que se está viviendo en esos estados pero la línea entre mostrar una realidad y el amarillismo es muy delgada. Debemos ser conscientes que tenemos un compromiso con la sociedad, no hacer de una situación real un circo, saber cómo y qué publicar, no para alarmar, sino para prevenir.

                              

Egos compartidos

10 de noviembre de 2010

Miles de iniciativas que fomentaron el desarrollo de nuestro país, una sociedad que apoyó los proyectos que consideró importantes y la fusión de egos de las dos televisoras que imperan en nuestro país bastó para demostrar que no sólo existe una competencia mediática entre ellas, también comparten su preocupación por un México mejor.

Iniciativa México fue un proyecto impulsado por Televisa y TV Azteca con motivo de los festejos del Bicentenario de la Independencia de México y el Centenario de la Revolución. La convocatoria se publicó el 7 de julio y se recibieron más de 47 mil propuestas, de las cuales, 25 fueron aprobadas para entrar en la competencia. En la televisión vimos spots que promovían el proyecto, personalidades como el exdirector técnico de la Selección Nacional, Javier Aguirre hablaba de una conciencia ciudadana, siendo la introducción para la campaña publicitaria del concurso.

Durante 12 domingos, a las 22:00 horas, Televisa y TV Azteca se enlazaban para transmitir el programa donde  las mejores iniciativas fueron dadas a conocer. Cada participante presentó su proyecto y un jurado les hacía preguntas para elegir quiénes pasarían a la siguiente ronda. Este domingo 7 terminó el concurso. La final se llevó a cabo en el Auditorio Nacional de la Ciudad de México, con la presencia de  reconocidas personalidades de la política, del ámbito artístico y educativo. El triunfador fue el poblano Raúl Hernández con “Agua para siempre”, ganó 10 millones de pesos los cuales no serán entregados en efectivo, sino que instituciones brindarán el apoyo cubriendo esta cantidad para la realización del proyecto. El segundo lugar fue para Mariana Baños con “Llamadas que cambian vidas” y el tercer lugar se lo llevó “Fuente de proteína” de Héctor González.  

Es de aplaudir que las televisoras hayan podido dejar de lado su ego y  presumir por la primicia de una idea para trabajar en conjunto y promover no sólo el desarrollo de México a través de la gente, sino demostrar que en nuestro país hay héroes anónimos que día a día trabajan para hacer de nuestra sociedad algo mejor. Esta es la segunda ocasión que sucede pues en el 2001 en apoyo a las comunidades chiapanecas, ambos consorcios televisivos organizaron el concierto “Unidos por la paz” en el que de igual forma las televisoras fusionaron horarios y esfuerzos. TV Azteca y Televisa han mostrado cápsulas similares en sus respectivos noticieros sobre la final de Iniciativa México y se han mostrado humildes ante lo logrado con el programa.

Medios electrónicos como Milenio y Proceso, al principio de la campaña publicitaria hicieron críticas en contra del proyecto. Álvaro Cueva, de Milenio, realizó una columna nombrada “Crítica a la Iniciativa México”  en la que plasma su opinión de una forma severa ante la que para él era una hipocresía por parte de las televisoras al desarrollar el concurso, pero principalmente se mofa de los elementos publicitarios empleados por éstas para promoverlo.  Por su parte, en Proceso, Álvaro Delgado tachaba de fraude la hazaña de Televisa y TV Azteca, afirmando que ambos consorcios sólo buscaban vanagloriarse al ser ellos y no el gobierno de nuestro país los que brindarían apoyo económico a mexicanos que trabajan por su sociedad y desarrollo.

Es cierto que como dicen “nadie da paso sin huarache” y que es muy probable que las televisoras hayan actuado buscando un beneficio propio, pero la mayoría de nosotros absorbemos lo que vemos en televisión y farsa o no, si el proyecto sirve para que la gente se active y haga algo por sus comunidades, entonces es un teatro que aplaudo.

Un privilegio desperdiciado

27 de octubre de 2010

Un diputado federal gana en promedio un sueldo mensual de 150 mil pesos más viáticos, vales de gasolina, vacaciones y prestaciones, entre otros privilegios. ¿Qué opinarían si les digo que uno de estos servidores públicos recibe 40 mil pesos extra y se enriquece no sólo de nuestros impuestos, sino con dinero procedente del narcotráfico?

            A lo largo de más de tres semanas hemos visto y escuchado notas muy breves en los noticieros televisivos sobre el caso del diputado federal del Partido Revolucionario Institucional (PRD) Julio César Godoy Toscano.

Julio César Godoy Toscano inició su carrera política como síndico del Ayuntamiento de Lázaro Cárdenas, Michoacán en el periodo 2002-2004. Es hermano de Leonel Godoy Rangel y participó en su campaña para gobernador de Michoacán en 2007. En abril de 2009, Godoy Toscano fue presidente municipal tras la renuncia por corrupción de su antecesor, Manuel Santamaría Contreras.

En este mismo año (2009) Julio César Godoy fue postulado candidato del PRD como diputado federal por el  Distrito I Electoral Federal de Michoacán y fue electo el 5 de julio de 2009.

El 14 de julio de 2009 la Procuraduría General de la República (PGR) acusó a Godoy Toscano de tener nexos con el cártel de La Familia Michoacana y se dictó una orden de aprehensión en su contra. Julio César Godoy eludió a las autoridades para convertirse en un prófugo de la justicia.

A lo largo de octubre de 2010, la PGR ha acusado al Diputado Godoy de: lavado de dinero, supuestos nexos con el cártel de la Familia Michoacana. Se dio a conocer una conversación telefónica entre Julio César Godoy Toscano y Servando Gómez Martínez (La Tuta), lugarteniente de dicha mafia, y la PGR solicitó el desafuero de Godoy Toscano para enfrentar un juicio.

           Desde un principio hay anomalías en este tema, pues Godoy Toscano no debió tomar protesta como diputado. Tras haber sido el único legislador que no pudo rendir protesta el 29 de agosto por las acusaciones en su contra, el 23 de septiembre burló el cerco de seguridad montado por la Policía Federal alrededor del Palacio Legislativo de San Lázaro y rindió protesta como diputado federal, lo que le aseguró una protección inmediata por el fuero adquirido.

           

 El diputado decidió renunciar al PRD para no perjudicar a su partido y acusa su situación como un boicoteo mediático. Es interesante que el aún diputado lo diga, pues en televisión, las notas que se refieren a su caso han durado menos de un minuto, siendo la carta en donde él presenta su renuncia y se deslinda de los cargos, la que ocupó un aproximado de dos minutos de transmisión.

Es sorprendente cómo la televisión mexicana abordó por horas el tema de los mineros de Chile, programas especiales, análisis, reportajes, entre otros y con un caso que le concierne totalmente a la ciudadanía, sólo obtenga una que otra mención al aire.

¿Entonces cómo puede hablar de un boicot mediático? ¿no dicen que político que no sale en televisión no es político? Y al señor, al menos en los noticieros, no se le ha cuestionado ni juzgado, sólo se le ha hecho promoción. Ahora la gran mayoría sabemos quién es Julio César Godoy Toscano.

            Los únicos que le han dado seguimiento al caso, retomando opiniones de las diferentes bancadas partidistas, las declaraciones del diputado, los testimonios de la PGR y el expediente que emitió ésta, han sido los periódicos impresos y electrónicos ¿Sabían que en el expediente emitido por la PGR, se le acusa de recibir un salario por parte del cártel de la familia a cambio de infiltrarles información, cuentas bancarías millonarias y hasta ser compadre del líder de esta mafia? Una vez más, nos damos cuenta que la información sólo está al alcance de unos cuantos, privilegio que desperdiciamos o ignoramos los que tenemos acceso a estos medios de difusión.

La actual situación económica de nuestro país no permite que la gente se dé el lujo de comprar un periódico o pagar por utilizar internet cuando perciben un salario mínimo de 55 pesos.

 No cabe duda de que “No hay peor ciego, que el que no quiere ver” y peor aún, cuando un medio de difusión importante como la televisión, nos pone una venda en los ojos que nos lleva a una ceguera más severa.

             

 

 

  ¿Un hecho importante o una cortina de humo?

20 de octubre de 2010 

¡Chi-chi-chi, le-le-le, los mineros de Chile!, era la porra que entonaba la comunidad de ese país al recibir a cada uno de los mineros que salían de la mina Copiapó después de estar encerrados desde el 5 de agosto. El mundo tornó su vista hacia este acontecimiento: Corea del Sur apoyó con celulares espaciales para que los hombres atrapados pudieran tener comunicación con el exterior; Alemania ayudó con cable flexible de fibra óptica; la Agencia Espacial Estadounidense (NASA) asesoró a los rescatistas en la construcción de la cápsula de evacuación en la que los, ahora 33 héroes chilenos, emergieron de los 700 metros de profundidad en los que estaban prisioneros; y más de 750 reporteros viajaron para presenciar el gran rescate.

            Durante más de tres meses hemos leído, escuchado y visto el proceso por el que han pasado los mineros de Chile. Comprendo que es una situación muy delicada y un ejemplo tanto de vida, como de unión entre gente de distintos países para apoyar a una población que enfrentaba a una desgracia, pero una vez más, ¿qué importó más?, la respuesta, el protagonismo y la primicia por obtener las mejores imágenes.

            Nuestro país también enfrentó muchas desgracias: inundaciones en Tabasco y Veracruz; miles de personas siguen sin hogar; no ha existido un  seguimiento a la captura de “La Barbie”, personaje que causó temor entre los pobladores de Morelos, Guerrero y Estado de México durante meses. Actualmente el diputado federal, Julio César Godoy Toscano enfrenta un juicio por supuestos vínculos con el cártel de La Familia Michoacana; un enfrentamiento de la Marina en Nuevo León con integrantes de los Zetas, muestra de que el narcotráfico en nuestro país sigue siendo un gran problema; faltan recursos en el sistema de salud de México; 38% de los oaxaqueños sufre pobreza alimentaria; comunidades en nuestro país ya se enfrentar a fuertes fríos; el décimo incremento en la gasolina en este año; y señores de la prensa ¿cuánto seguimiento le han dado a estos hechos que sí afectan a nuestra población?.

Debo admitir que me cuesta trabajo encender la televisión en horarios noticiosos, pues compruebo que mi capacidad de asombro se ha perdido. Una de las televisoras que me provoca mucho ruido es TV Azteca. Durante más de tres meses la nota de los mineros de Chile era la que ocupaba la hora o más de transmisión, el colmo fue cuando desde el sábado transmitían un spot televisivo con  fondo musical y letras grandes que decía “El gran rescate”, con la hora y fecha de la cobertura que ellos llamaron especial. En efecto, el lunes los noticieros de esta empresa

 

ya tenían un corresponsal, el “periodista”, Jorge Zarza. Ya hemos hablado de los códigos de ética que deben de regir a todo comunicador, donde se establece que el protagonismo se debe evitar en todo momento. El señor Zarza viajó con imágenes de la Virgen de Guadalupe, un ícono de la comunidad mexicana, para repartirlo entre los familiares de los mineros y hasta al mismo presidente chileno, Sebastian Piñeda, esto con la intención de dejar claro que México y TV Azteca los apoyaba.

            La burla de la “cobertura especial” se hizo más grande cuando los programas de entretenimiento fungían como espacios noticiosos de la situación en Chile. El payaso Cepillín mandó un mensaje a un payaso chileno que lo admiraba y daba ánimos a los familiares de los mineros  y en cada intervención de Zarza, el periodista no se cansaba de decir que TV Azteca había sido el único medio mexicano que obtuvo una entrevista con el presidente Piñeda. Le llevaban hasta usted paso a paso del rescate y como siempre la televisora tenía la mejor cobertura para mantenerlo informado.

            En internet, los periódicos electrónicos narraban los acontecimientos de una manera más fría, en las redes sociales la gente apoyaba a los 33 mineros y hasta grupos de Facebook se abrían: “Si estás feliz por el rescate de los mineros pon que te gusta”. Hubo también espacios que trasmitían en vivo el rescate, pero nada comparado con lo que a mi parecer es una falta de ética por parte de la televisora del Ajusco.

            Es muy agradable tener noticias que nos manifiestan un ejemplo de vida y supervivencia, no sé cuánto más durará la cobertura de los 33 héroes de Chile, como los ha nombrado la gente. Por el momento lo único que sé es que TV Azteca sigue teniendo a su corresponsal en Chile y el fin de semana transmitirá un especial con las imágenes que no vimos al aire.

            Futuros colegas, esto es una llamada de atención más, no caigamos en una burla, la gente necesita de periodistas comprometidos que informen a la sociedad de la situación actual en nuestro país, ya está cansada de cortinas de humo que nos sigan manteniendo los ojos vendados.

 

 

¿Quién dice la verdad?

6 de octubre de 2010 

“¿Golpes de Estado al nuevo liderazgo?” “Después de Honduras, eran previsibles más intentos golpistas”. “Países europeos expresan apoyo a gobierno legítimo de Ecuador”. “La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) se coloca del lado de los golpistas en Ecuador”. Eran algunos de los titulares que invadían los medios electrónicos el jueves 30 de septiembre.

El diccionario de la Real Academia Española define un golpe de Estado como: “una medida grave y violenta por la cual se toman los poderes del Estado, usurpando las atribuciones de otro”. El día 30 de septiembre un grupo de policías se manifestaron en Ecuador a causa de la aprobación de la Ley de Servicio Público, la cual elimina una serie de privilegios económicos por años de servicio, asensos, y condecoraciones. Las calles fueron bloqueadas al igual que la Asamblea Nacional y los aeropuertos de Quito y Guayaquil. El presidente Rafael Vicente Correa Delgado arribó al cuartel policial de Quito para llegar a un acuerdo con los manifestantes. A su llegada fue agredido con bombas de gas lacrimógeno. Después de un  pequeño discurso ya no pudo abandonar las instalaciones, pues las agresiones fueron más fuertes. Correa tuvo que  ingresar al contiguo hospital de la policía para resguardarse de las provocaciones y estuvo cautivo unas horas en el nosocomio, hasta que los militares logaron sacarlo en medio de un enfrentamiento con la policía nacional.

Actualmente la rapidez que ofrecen los medios electrónicos para informarnos sobre algún acontecimiento relevante  en el momento que ocurre, no nos asegura que sea una información seria y verídica, prueba de ello, fue lo ocurrido con el “INTENTO DE GOLPE DE ESTADO DE ECUADOR” y no un “GOLPE DE ESTADO” como fue informado a través de internet. Es sorprendente confirmar que cualquier persona puede fungir como periodista sin importar si los datos que revelan son ciertos.

El tema fue abordado principalmente por las redes sociales como: Youtube, Twitter y Facebook, en los que por experiencia propia, me tocó presenciar a unos compañeros de otras carreras que aseguraban un “golpe de Estado” sin estar seguros de la situación real de Ecuador. La gente captaba videos con celulares los cuales se esparcieron como pólvora al igual que los rumores del secuestro del presidente Correa y las declaraciones de los distintos presidentes que brindaban su apoyo al mandatario ecuatoriano.

 

Al llegar la noche y después de leer, así como ver la infinidad de datos, que no eran más que eso pues al final de cuentas si se unían todos no se tenía una idea clara de lo acontecido en Ecuador, prendí la televisión en donde sólo se mencionó la nota para desmentir los rumores y confirmar que únicamente había sido una manifestación por parte de la policía nacional de Ecuador que se salió de control. Lo que más me impactó fue la reacción de Javier Alatorre, pues se burló descaradamente de la reacción del mandatario ecuatoriano, cuando tras su discurso y en un momento en el que los ánimos subieron, pidió que lo mataran. Al día siguiente no hubo tanta relevancia sobre el tema en los medios televisivos, se limitaron a narrar de una forma breve lo sucedido. En internet la información fue tomando más tono, las notas tenían más sentido en cuanto a su redacción y datos que manejaban.

Una vez más nos damos cuenta que los medios de comunicación no se rigen con la verdad y compromiso con una sociedad, entiendo que internet ha modificado la forma de ejercer la profesión, pero eso no justifica que se cometan errores, se den por hecho datos no confirmados y que la gente hable sólo porque tiene boca o escriba porque tenga dedos.

Hay varios ejemplos recientes de información que circula irresponsablemente. Estos datos llegan a medios de difusión por medio de gente que capta con sus celulares hechos que podrían ser de relevancia, lo inaceptable es que ésta se dé a conocer sin ser corroborada, algunos de ellos: la fuga de cocodrilos en Veracruz, un derrumbe en Oaxaca que supuestamente había matado a centenares de personas, y ahora el “Golpe de Estado en Ecuador”.

 No se trata de ser los primeros en publicarlo, es cuestión de ética y calidad en lo que se informa, como colegas, les pido que desde ahora empiecen a ser el cambio de un periodismo que a mi parecer va en decadencia y ¿cómo pretendemos vivir en una sociedad democrática cuando hasta la información veraz es únicamente de unos cuantos?

 

Una tragedia convertida en capítulo de telenovela

29 de setiembre de 2010

Toma uno: El titular de un noticiero con gestos de seriedad y angustia a la vez, informa sobre una situación alarmante en uno de los estados de nuestro país y hace un enlace con el corresponsal que cubre la nota. Toma dos: En primer plano,  un reportero  en  escena, en segundo plano, podemos apreciar que el territorio se encuentra inundado, el periodista está parado en medio del agua que le llega hasta las rodillas, un hecho heroico pues el riesgo de ser mordido por una víbora o ser llevado por la corriente es latente, datos enfatizados por éste para comunicarnos que antes que su vida, está el deber de mantenernos informados.

Al desbordarse los ríos del centro y sur de Veracruz, el Estado se enfrentó a una severa inundación en las que fueron afectadas más de 20 mil viviendas, miles de hectáreas de cultivo se destruyeron y hubo un total de 100 mil damnificados, datos que informaron los medios de comunicación impresos, televisivos y radiofónicos. Cuando se pensaba que no podía ocurrir algo peor, un huracán categoría tres, llamado Karl, tocó las costas del puerto de Veracruz, aumentando con la situación crítica que ya vivían  los pobladores.

Ya contextualizados en el problema, me gustaría preguntarles, ¿qué opinión tienen del comportamiento de los medios de comunicación al difundir la nota? Me gustaría que se tomaran unos segundos para recapitular lo que han visto, escuchado y leído al respecto, ¿consideran que el principal objetivo ha sido generar conciencia en la población y así brindar la ayuda necesaria para los veracruzanos?

 

 

 

Generalmente la gente cree que ejercer el periodismo es como realizar un oficio, el cual se aprende y perfecciona con el tiempo, ¿será? Considero que debido a ese pensamiento equívoco, diariamente vemos en la televisión imágenes como la que les narré al inicio del texto. En el caso de la contingencia que vive Veracruz, en los noticieros sólo encontramos a “periodistas” que únicamente buscan protagonizar la nota, vivimos el drama de las televisoras al ver las imágenes acompañadas por llanto, pérdida y una música melancólica, que hace de eso un drama estremecedor.

La radio y medios impresos, suelen mostrarse al margen de la situación, tal vez porque carecen las imágenes estremecedoras a las que los medios televisivos nos han acostumbrado. Su principal gancho son los titulares en el caso de revistas como periódicos y considero que en radio es el prestigio del periodista lo que motiva al auditorio a sintonizarlo. En la desgracia en la que se encuentra Veracruz estos medios, en su mayoría, han presentado la nota como debe ser, fría y evitando el juicio de valor.

Como colegas me gustaría invitarlos a revisar el Código Latinoamericano de Ética Periodística sentados frente a la televisión, escuchando o leyendo algún medio informativo. En él se establece cuáles son las bases para realizar un buen trabajo periodístico, destacando que una de las principales cosas que no se debe hacer es protagonizar una nota, mostrar la muerte, el dolor ajeno de una forma morbosa, imágenes de niños y sobre todo que la información que se difunde sea para crear una conciencia y desarrollo colectivo. Señores, empecemos por nosotros mismos, seamos el inicio de un cambio positivo para la realización de nuestra profesión y no caigamos en lo burlesco de que hasta un programa de espectáculos y los actores, funjan como periodistas, como es el caso de la situación tan lamentable que vive Veracruz.

¿Qué más pasó con la Barbie?

 

 

Tras el asesinato de Arturo Beltrán Leyva el año pasado en Cuernavaca, se desató una ola de violencia en: Morelos, Guerrero y Estado de México.  La rivalidad entre dos distintos cárteles, unos vengando  la muerte de Leyva y otro intentando adueñarse del mercado y bajo el mando de Édgar Valdez Villarreal, alías La Barbie, desataron terror entre la población, pues diariamente había balaceras y aparecía gente muerta como perros callejeros atropellados en carretera.

Los medios impresos y audiovisuales a nivel nacional no informaban del pánico que crecía entre la gente ante estos acontecimientos. En cambio los medios locales, bombardeaban día a día con imágenes e información sobre la situación vivida en los Estados. Un ejemplo es Cuernavaca, una ciudad que vivía totalmente de noche, su mayor entrada de capital era a través del turismo, no sólo extranjero, sino de la Ciudad de México, pues por su cercanía muchas personas viajaban  los fines de semana para encontrar un poco de diversión y tranquilidad.

A partir de diciembre todo cambió, la Ciudad se tornaba “tranquila” por las noches, algo similar a un pueblo fantasma, las redes sociales divulgaban supuestos comunicados de los cárteles, pidiéndole a la población abstenerse a salir si querían seguir conservando su vida. Los reporteros no paraban de trabajar las 24 horas del día, en las mañanas las primeras planas mostraban una triste realidad de lo que en su momento era paz y los comercios iban cada vez más a la quiebra.

Una nueva esperanza nacía el 30 de agosto. Tras meses de persecución, la Policía Federal capturó  a La Barbie en el municipio de Lerma, en el Estado de México. Desafortunadamente hasta el día de hoy la única información que tenemos es que era uno de los narcotraficantes más buscados no sólo por nuestro país, también por Estados Unidos y se le adjudican más de 500 muertes. De igual forma, se desmienten las versiones de que haya sido una captura por coincidencia, la participación del FBI y una posible extradición a EUA.

Es interesante cómo un logro de la Policía Federal y del gobierno, en contra del narcotráfico no haya tenido tanta relevancia en los medios de comunicación nacionales, como por ejemplo los mineros atrapados en la Mina Chilena, todos los días es despertar y ver una nota sobre qué comen, qué música escuchan y si lograron hablar por teléfono con sus familiares, los noticieros ocupaban y siguen ocupando la mayor parte de su hora de transmisión en ello.

La captura de la Barbie y la información que se maneja al respecto es muy limitada, sí se difundieron imágenes en las que el narcotraficante sonríe y un poco del careo que se le hizo, pero considero que por la magnitud del tema, la gente tenía derecho a conocer más las razones por las que era uno de los hombres más buscados y punto a favor en la lucha contra el narcotráfico.

¿Quién esconde algo, los medios o el gobierno? ¿Dónde está el derecho de estar informado que tenemos los ciudadanos y de tener las bases suficientes para crearnos un criterio y tomar una postura ante los temas de relevancia? Un profesor hace algunos años me decía que no fuera tan mal pensada, pero entonces ¿qué caso tiene ser comunicólogo si no somos capaces de cuestionar nuestro entorno y la información con la que nos bombardean a través de la radio, televisión e impresos?

De colega a colega

 

 

La definición generalizada de caleidoscopio nos dice que es un tubo que en su interior tiene tres espejos que forman un prisma triangular y que al ver a través de él podemos observar diversos colores, objetos y formas. Me imagino que se preguntan ¿por qué elegir este nombre para una sección de opinión? y no sólo eso, ¿de qué tratará?

Lo más sensato es presentarme como en esas reuniones de autoayuda, así que no alarguemos  el proceso y empecemos. Hola, mi nombre es Zendy y estoy a unos meses de ser periodista, este es el momento en el que todos contestarían: ¡Hola Zendy!. Bien, después de conocernos, viene la explicación del por qué el nombre.

A lo largo de casi tres años de preparación en las aulas de una universidad, me he forjado una visión de cómo ejercer la profesión del periodismo. Para mí, la función primordial del periodista es informar, brindarle a la sociedad las herramientas necesarias para comprender lo que pasa en su entorno, es decir, es el medio para que haya una comunicación entre la población, no solo de un país, sino del mundo.

Cada cabeza es un mundo, todos vemos las cosas y las situaciones de una manera diferente y no necesariamente todo lo que percibimos o decimos es lo correcto. Dentro del mundo informativo, los diferentes medios de comunicación presentan su visión ante un acontecimiento de acuerdo a los lineamientos  e inclinaciones políticas o sociales que rigen una empresa noticiosa.

 Es por ello que elegí el nombre de Caleidoscopio, esta columna se enfocará  a presentar las diversas visiones que tienen los medios informativos sobre un acontecimiento de relevancia en nuestro país o en el mundo, las posturas que adoptan y la calidad y efectividad en su supuesta misión de mantener informada a la gente.Para mi es primordial hacer las cosas bien, cosas diferentes y con esta columna quiero que juntos no sólo absorbamos una información, sino que aprendamos a ser más consientes y que en lugar de sólo mirar, empecemos a observar, analizar y proponer soluciones.

Este espacio es de comunicólogo a comunicólogo y mi mayor satisfacción será que logremos entender que  somos los portavoces de una sociedad, tenemos en nuestras manos una oportunidad de cambio, de aportarle a una ciudadanía los conocimientos  e información relevante que la ayude a  salir adelante y desarrollarse, es el momento de ser  proactivos y que mejor  que empezando por nosotros mismos, aprendiendo a ser analíticos y no sólo críticos, sino autocríticos. 

 

 Zendy Castillo Ávila